Ovillo

“Entonces sentí una tremenda opresión en el pecho, una opresión en la que no parecía estar afectado ningún órgano físico, pero que era casi asfixiante, insoportable. Ahí, en el pecho, cerca de la garganta, ahí debe estar el alma, hecha un ovillo.”

Ecos

“- Este pueblo está lleno de ecos. Tal parece que estuvieran encerrados en el hueco de las paredes o debajo de las piedras. Cuando caminas, sientes que te van pisando los pasos. Oyes crujidos. Risas. Unas risas ya muy viejas, como cansadas de reír. Y voces ya desgastadas por el uso. Todo eso oyes. Pienso […]

Guardián

Un día le sacaron de su casa y le dijeron que debía guardar el fuego. “No sé cómo”, les contestó. “Sólo tienes que observarlo y no dejar que nada ni nadie lo apague”. Siempre a oscuras, lo único que podía ver era la luz que emanaba de él. El tiempo no moraba allí. Casi ni […]